jueves, 26 de mayo de 2011

496 días de esclavitud

hoy mi Dueño me ha permitido ordeñarme. bastó un sms dándome la orden, porque más que un permiso es una orden, tenga ganas o no, debo hacerlo. es cierto que en esta ocasión estaba deseoso, pero otras veces no lo estoy tanto y obedezco de igual forma. fue rápido, directo, sin ninguna expresión de placer, como le gusta a mi Dueño. no tengo derecho ni a sentir gusto cuando lo hago, sencillamente es una función fisiológica más. así quiere El que se haga, y así se hace, sin discusión, sin duda, sin cuestonamiento, pero tampoco sin aprobación o aceptación por mi parte, en el sentido de que esté de acuerdo o no, eso es irrelevante. El quiere que lo haga y lo hago, me guste o no, tenga ganas o no. ahí se muestra su control sobre este perro. cuando El quiere, ocurre, cuando no, pues no. así de simple. esta es la dinámica, y la vida que este perro desea, y que ojalá fuera en todos los ámbitos, en todos los momentos, en todas las cuestiones. la vida sería sencilla, simple, fácil de llevar... sería una vida de esclavo plena. y a eso aspira este perro.
sin embargo el resto del día fue una permanente no-vida de tomar decisiones, hacer cosas, incluso enfadarse con algunos subordinados.... y mucho. no siempre un perro puede ser un perro, o como está trabajando mi Dueño conmigo, incluso en esas situaciones de dominio, sigo siendo un perro, porque El quiere que sea eficiente en mi trabajo y eso exige esas actitudes. este esclavo entiende su perspectiva, pero no deja de ser costoso para él. es complicado, muy complicado, vivir esa dualidad.
este mes de mayo ha sido extremadamente duro en ese sentido: pocas horas de sueño porque había mucho trabajo que sacar adelante, muchas decisiones que tomar, demasiada no-vida no compensada, pero por ahora las cosas siguen así. mi Dueño hablaba ayer de que a veces me ve maduro para el gran salto. eso es algo que El tiene que decidir y sopesar. cuando esté preparado, lo daré, y nadie mejor que El para saber cuando es eso. en El confío, sólo a El obedezco.

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