martes, 26 de febrero de 2013

carta desde la mazmorra 76


la afirmación de que los extremos se tocan se hace realidad en el bdsm también. es curiosa la capacidad de convertir aquellos elementos que se inventaron para reprimir a los "pervertidos" en elementos utilizados por esos mismos "pervetidos" para sus "perversiones". en el siglo XIX empezaron a usarse los consoladores como terapia médica contra las mujeres "histéricas", aquellas que sufrían algún tipo de trastorno nervioso. los consoladores existen casi desde la civilización. se han encontrado en ruinas egipcias y mesopotámicas, pero nunca había tomado ese carácter médico, pretendidamente científico. hoy en día no se utilizan para eso, pero son frecuentes entre hombres y mujeres como forma de diversión y de goce sexual.
un caso parecido ha ocurrido con la castidad. utilizada por las religiones como forma de control social y personal, la castidad siempre se ha presentado como una forma de superar al cuerpo, de elevarse por encima de él, de anularlo. sin embargo últimamente, en el mundo bdsm, la castidad está tomando un auge muy extraño. muchísimos hombres y mujeres la utilizan como forma de sumisión, para aumentar la excitación y el placer sexual, aunque sea por la vía de la negación. no ha perdido ni un ápice de poder como forma de control y precisamente por eso, es utilizado por Amos y Amas para controlar a sus sumisos. asi, la castidad, normalmente dentro del ámbito religiosos, ha entrado de lleno en el ambiente del bdsm, convirtiéndose en una herramienta de dominación tan efectivo, o más incluso, que el bondage o la disciplina.
como perro que vive en castidad y que sólo podrá tener un orgasmo en presencia del Amo, puedo decir, desde la mazmorra en la que vivo, que al principio da un poco de vértigo. acostumbrado como estamos a disfrutar de nuestra sexualidad desde la adolescencia, ponerla en manos de otra persona puede ser duro y producir miedo. sin embargo una vez hecho resulta "liberador", pero no en el sentido que se suele usar este término, sino como lo usamos nosotros. ya no tienes que preocuparte de eso, dejas todo el tema en manos del Amo, y sobre, todo empiezas a sufrir unos cambios internos, unas situaciones nuevas que jamás pensaste que serían posible. sinceramente creo que veremos un aumento aún de este fetiche en los próximos años, y entrará a formar parte cotidiana de las prácticas bdsm. hay que agradecérselo a las religiones que intentan controlar la sexualidad de sus fieles por ese medio.
feliz semana.

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